Bernal Díaz del Castillo, en su Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, ofrece observaciones más detalladas que Cortés sobre los sistemas de registro y códices mexicas, aunque desde la perspectiva de un soldado.

Aquí extractos clave:

Códices como registros tributarios (Capítulo XCII):

Al describir el mercado de Tlatelolco, Díaz menciona la existencia de "libros" para llevar cuentas:

"Y había en aquella gran plaza… muchos papeles de amate (que es como pergamino), donde tenían pintados los géneros de mercaderías que allí se vendían, y las cuentas de los tributos que los pueblos debían a Moctezuma."

Señala el uso de códices pictográficos como herramientas administrativas para registrar tributos y transacciones.

Códices religiosos en los templos (Capítulo XLI):

Al entrar al Templo Mayor de Tenochtitlan, describe libros asociados a rituales:

"Vimos en sus cues [templos] muchos libros de sus papeles de amate, doblados a manera de paños… y en ellos pintados sus ídolos y ritos de sacrificios. Y los papeles olían a sangre seca y a humo de copal.

Aquí vincula los códices a prácticas religiosas, con imágenes de deidades y ceremonias.

Moctezuma y sus archivos (Capítulo LXXXVIII):

Narra cómo el tlatoani mostraba registros de su imperio:

"Moctezuma tenía en su palacio… muchas casas llenas de libros de pinturas, donde estaban escritas las guerras pasadas, los linajes de sus señores y las tierras que poseían. Y por aquellas pinturas nos declaraban sus historias."

Confirma que los códices servían para preservar historia, genealogías y derechos territoriales.

Destrucción de códices (Capítulo CXXVI):

Tras la caída de Tenochtitlan, relata la quema de documentos:

"En los aposentos de los sacerdotes hallamos muchos libros de sus papeles pintados, que hablaban de sus ceremonias… y los quemamos todos, porque no quedase memoria de sus idolatrías."

Similar a Cortés, Díaz justifica la destrucción de códices por considerarlos paganos.

Uso de códices como comunicación (Capítulo L):

Describe cómo los mexicas usaban imágenes para enviar mensajes:

"Traían los indios mensajeros unos paños de *amate* pintados, donde con figuras de caminos, montañas y ríos nos declaraban las tierras por donde habíamos de pasar."*

Estos "mapas pintados"   funcionaban como guías geográficas y herramientas diplomáticas.

"Sus libros no eran como los nuestros, sino pinturas de figuras y señales que sólo sus sacerdotes entendían."*

No profundiza en el sistema de escritura, pero valida su función cultural. Para análisis etnográficos, son más útiles las crónicas de fray Bernardino de Sahagún o Toribio de Benavente.

Fuente: Historia verdadera de la conquista de la Nueva España (edición de Guillermo Serés, 2011).