En las Cartas de Relación de Hernán Cortés dirigidas al rey Carlos V, existen referencias indirectas a aspectos de la cultura azteca, aunque con un enfoque más político y militar que etnográfico. Cortés no profundiza en detalles técnicos sobre la escritura o los códices, pero sí menciona elementos relacionados con registros, religión y objetos culturales.

A continuación, extractos relevantes:

Sobre registros y tributación (Segunda Carta, 1520):

Cortés describe cómo los mexicas llevaban registros detallados de tributos y territorios, aunque no detalla el sistema de escritura:

"Tienen en todas las ciudades principales sus libros de estas cosas [tributos], hechos de papel que ellos hacen, en que por pinturas y caracteres entienden lo que contienen."

Aquí alude a los códices como herramientas administrativas, usando "pinturas y caracteres", refiriéndose a glifos pictográficos.

Referencias a prácticas religiosas y templos (Segunda Carta):

Al describir el Templo Mayor de Tenochtitlan, Cortés menciona objetos rituales, pero no códices religiosos específicos:

"En estas capillas tenían muchos ídolos, y en cada una de ellas una manera diferente de ídolos, y todos ellos decían que eran de muy grandes virtudes. Y en estas cámaras tenían sus libros de hojas de papel… donde tenían pintadas las figuras de sus ídolos y ritos."

Esta mención sugiere que los códices se usaban para registrar ritos, aunque Cortés los interpreta como "supersticiones".

Destrucción de objetos religiosos (Tercera Carta, 1522):

Cortés justifica la destrucción de templos y símbolos, mencionando brevemente la existencia de textos o imágenes:

"Y hallamos en ellos [los templos] muchos libros de sus papeles… los cuales quemamos todos, porque no tenían cosa en que no hubiese superstición y falsedades del demonio."

Aquí confirma la existencia de códices, pero sin describir su contenido, ya que los consideraba heréticos.

Mención de "pinturas" como comunicación (Segunda Carta):

Cortés relata cómo los mexicas usaban imágenes para transmitir información, aunque no las analiza:

"Traían unas pinturas en que estaban figurados por sus caracteres todo lo que me querían decir, y por ellas nos dimos a entender."

Esto sugiere que los códices funcionaban como un sistema de comunicación visual, aunque Cortés no explica su complejidad.

Cortés no estudió la escritura nahua (glifos y pictogramas) ni los códices con interés académico. Sus menciones son breves y vinculadas a su narrativa de conquista, enfatizando el "paganismo" para justificar la colonización. Para descripciones más detalladas de los códices, se recomienda consultar fuentes posteriores, como fray Bernardino de Sahagún o Diego Durán.

Fuente principal: Cartas de Relación de Hernán Cortés (ediciones de Mario Hernández Sánchez-Barba).